¿QUE PUEDE PASAR? Cap.42

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imagesZNMV3QK9Durante el resto del viaje, ninguno de los dos vuelve a hablar, aunque Víctor parece molesto con mi silencio, no dice nada al respecto. Yo no sé que hacer, tengo la cabeza hecha un auténtico lío. Por un lado, están mis sentimientos hacia él que no han cambiado nada, y por el otro está el miedo, el miedo me puede…

Sus mentiras me han hecho mucho daño, ahora entiendo que ha sido sin querer, pero está hecho. Me partió el corazón en mil pedazos y eso no es algo que se cure de la noche a la mañana. No soy una persona rencorosa, pero para perdonar necesito tener las cosas claras y tiempo, mucho tiempo.

Llegamos al JFK, allí, después de recoger nuestro equipaje, nos dirigimos a un coche de la agencia de viajes que no está esperando para llevarnos al “Four Season”, hotel en el que nos alojaremos. Desde luego que yo preferiría ir por mi cuenta para no tener que estar cerca de él, pero como los dos hacemos el viaje con la misma agencia, pues no me queda más remedio que aceptarlo.

Un cuanto pongo un pie en la habitación del hotel, una habitación preciosa, enorme y elegante que da a “Park Avenue”, llamo a Carla por teléfono. La diferencia horaria me la trae al pairo, estoy cabreada con ella por la encerrona que me hizo y me va a oír.

– ¿Alex? -Contesta mi amiga medio dormida.

– ¿Cómo has podido Carla? -Grito.

– ¡No me jodas Alex, son las cinco de la mañana! ¡Estaba dormida!

– ¡Me importa una mierda la hora, y me importa una mierda si estabas dormida! ¡Pensé que eras mi amiga joder!

– Y lo soy Alex -suspira-, por eso hice lo que hice. Eres tan cabezota que era la única manera de que lo escucharas. ¿Has hablado con él?

– ¡¡Eres la peor amiga del mundo!! Quería hacer este viaje para recuperarme y reflexionar, y lo has jodido Carla. ¡¡Has jodido mi ansiado viaje y mis vacaciones!! ¡¡Jamás pensé que fueras capaz de hacerme algo así, pero está claro que también me equivoqué contigo!!

– No digas tonterías Alex…

– ¡¡Ojalá fueran tonterías, pero estoy tan decepcionada contigo, que no creo que pueda perdonarte nunca!! -Dicho esto, cuelgo el teléfono y me tiro encima de la enorme cama.

Poco tiempo después llaman a la puerta, intuyo quien puede ser… ¡Empiezo a arrepentirme de no haber cancelado el viaje en cuanto vi que Carla no aparecía…! Me levanto mentalizándome para lo que sea que tenga que decirme y abro la puerta… Como suponía Víctor está al otro lado, parece molesto o quizá ansioso, no sabría decirlo con exactitud. Nos miramos…

– ¿Qué quieres? ¿A caso se te ha olvidado contarme algo más? -Pregunto irónica.

– No. Solo quiero saber que pasa por esa cabeza -entra en la habitación sin ser invitado-. No puedes quedarte callada e ignorándome sin más después de lo que te he contado. Necesito saber que piensas, que sientes… No pienso salir de esta habitación hasta que hables conmigo. -Se cruza de brazos y me observa.

– ¡Está bien, acabemos con todo esto de una maldita vez! -Cierro la puerta y me vuelvo para hacerle frente-. ¿Quieres saber como me siento? -Asiente-. Te lo diré… ¡Me siento destrozada, hundida…!

– Alejandra mi amor…

– ¡¡Me partiste el corazón Víctor!! -Grito-, ¡¡Intente por todos los medios no enamorarme de ti, pero lo hice!! Tu me enamoraste con tu forma de ser… tierno, cariñoso, atento… ¡¡Me dejé llevar y me destrozaste!! Cuando te conocí, me decía a mi misma… No puede ser Alex, él es mucho más joven que tu. Me agobiaba pensar en lo que diría la gente al vernos juntos, en lo que pensarían mis padres, mis amigos… Solo había una pregunta en mi mente, ¿Qué puede pasar? Me dejé llevar por una vez en mi vida, hice lo que me dictaba el corazón… ¿Y qué ha pasado? ¡¡Que mi corazón está hecho añicos!! Cuando pasó lo que pasó con Fernando en Valencia, me dijiste que nunca me harías daño… mentiste. ¡¡Me has hecho mucho daño Víctor, muchísimo!! ¡¡Estoy harta de que mis sentimientos sean siempre pisoteados, estoy harta de todo, cansada…!! Creo que lo mejor es que cada uno siga su camino…

– No Alejandra, escúchame por favor… Fui un gilipollas, lo sé. Al no contarte lo de Verónica, creí que estaba protegiéndote de una parte dolorosa de mi vida que yo mismo estaba esforzándome por olvidar y me equivoqué. Por favor nena, dame otra oportunidad, te quiero y no quiero perderte…

– Lo siento Víctor, pero es mejor que te vayas, no hagamos esto más difícil.

– Nena por favor…

– Vete -abro la puerta de par en par-, búscate una chica de tu edad y se feliz Víctor…

– Pero yo no quiero…

– Adiós Víctor -cierro la puerta, me parte el alma ver que esos ojos verdes me miren con tanta tristeza, pero no estoy dispuesta a volver a poner en juego ni mi corazón ni mis sentimientos.

Me tiro en la cama sin siquiera quitarme la ropa que llevo puesta, debería darme una ducha y ponerme cómoda, pero no tengo ganas de nada. Apago las luces de la habitación y me quedo a oscuras. Se supone que este debería ser un viaje para reencontrarme a mi misma y recuperarme, en cambio estoy más perdida que nunca.

Paso la noche sin pegar ojo, poniendo en una balanza lo bueno y lo malo de mi relación con Víctor, sin ninguna duda, lo bueno pesa más. Entonces… ¿Por qué no le doy otra oportunidad? Si no me quisiera, no habría hecho este viaje para hablar conmigo. A mi mente, vuelve con fuerza la conversación mantenida con mi madre aquel día en Asturias. Recuerdo cada palabra, y cuanto más pienso en ello, más me convenzo de que soy una idiota, y que estoy perdiendo al amor de mi vida por orgullosa y cabezota. ¿Hay alguien en el mundo más tonta que yo? No lo creo. En la habitación de al lado, tengo al hombre que me vuelve loca en todos los sentidos. El hombre que a pesar de su juventud, consiguió conquistarme y enamorarme. Consiguió hacerme cambiar, consiguió que viera la vida de otra manera, consiguió sacar lo mejor de mi… Le quiero, le quiero con toda mi alma y sería una gilipollas si lo dejara ir. No me perdonaría en la vida haber tenido la oportunidad de ser feliz y haberla tirado por la borda. Está claro que los dos tenemos un pasado que queremos olvidar, pero también tenemos muchos capítulos de nuestra vida en blanco y que podríamos escribir juntos. Si, estoy decidida. Quiero pasar el resto de mi vida junto a él…

Miro el reloj, apenas son las siete de la mañana, estoy deseando llamar a su puerta, pero es demasiado temprano. Le diré que soy una estúpida y que lo amo con locura, que nos demos una oportunidad mutuamente. ¿Y si ahora es él el que no quiere estar conmigo? No, tengo que ser positiva. Todo saldrá bien.

Más animada, entro en el baño para darme una ducha y borrar todo el cansancio que hay acumulado en mi cuerpo. Una vez lista y más decidida que nunca, salgo de mi habitación y recorro los pocos metros que me separan de la de Víctor. En cuanto estoy delante de su habitación, llamo a la puerta, estoy totalmente convencida de que hoy todo se arreglará.

Después de estar varios minutos llamando y de no obtener respuesta, decido bajar al restaurante del hotel, posiblemente Víctor se haya despertado temprano y esté desayunando. Nada, en el gigantesco comedor tampoco está. ¿Habrá salido? Voy al mostrador de recepción y en un perfecto inglés hablo con la chica de información.

– Disculpe, buenos días -la chica me mira sonriente-, había quedado con el señor Rivera para desayunar, ¿podría decirme si está en su habitación? -Me pongo nerviosa porque nunca se me dio bien mentir.

– Un momento por favor… -La chica teclea algo en un ordenador y me mira-. ¿Está segura de que había quedado con el señor Rivera?

– Si, ¿Por qué?

– Vera, el señor Rivera dejó su habitación hace una hora y media…

– Perdón… ¿Quiere decir que dejó su habitación y que volverá más tarde o…?

– Dejó la habitación definitivamente -me corta la chica-. El señor Rivera, pidió ayer por la noche que se le reservase un billete en el primer vuelo…

– ¿Ha vuelto a España? -Pregunto sin dejarla terminar de hablar.

– No, se ha ido a Puerto Rico.

– ¿Cómo? -¡Ay Dios, ahora si que la he cagado pero bien!

– Lo siento, es la única información que puedo darle…

– Una última pregunta, ¿puede decirme a que hora salía ese vuelo? Por favor… -imploro.

– El vuelo sale del aeropuerto JFK dentro de cuarenta y cinco minutos…

– ¿Cuarenta y cinco minutos? -Miro el reloj, ¡joder no voy a llegar a tiempo!- Le doy las gracias a la chica y subo corriendo a mi habitación a por el bolso y el móvil. Si lo llamo, quizá pueda evitar que suba a ese avión. Pero nada, el teléfono está desconectado. Salgo pitando y cojo un taxi para ir al aeropuerto. ¡No llego ni de coña, pero al menos lo habré intentado!

A pesar de que llego al aeropuerto en un tiempo record, es demasiado tarde, el avión con destino a Puerto Rico acaba de despegar. Destrozada, hundida y llorando desconsoladamente, me quedo pegada a la cristalera viendo como el avión donde va el amor de mi vida toma altura. ¡Oh Víctor, te he perdido, te he perdido para siempre! ¿Qué voy a hacer ahora?

Vuelvo al hotel hecha polvo, rumiando mi dolor y mi culpabilidad. ¡Soy la persona más estúpida, cabezota y orgullosa del mundo! Mi madre y mi amiga Carla tenían razón, al final le he perdido, y todo por mi culpa!

Una vez en el hotel, recojo las pocas cosas que había sacado de la maleta y llamo a recepción para que me reserven un billete en el primer vuelo que salga para España. Ya no quiero estar aquí. Quiero volver a mi casa. ¡Ahora si que mi vida es una auténtica mierda! Llaman a la puerta y me sobresalto.

– ¿Quién es? -Pregunto.

– Servicio de limpieza. -Oh mierda, se me ha olvidado poner la dichosa tarjeta de no molestar en la puerta. De mala gana abro…

– ¡Víctor…! Pero… pero…

– Lo siento Alejandra, pero no pienso darme por vencido. Dime que tengo que hacer para que me perdones y lo haré. Sé que te dije que me iría y te dejaría en paz, pero no puedo… Por favor nena, no llores… -¿Estoy llorando? ni siquiera me había dado cuenta…

– Oh Víctor… pensé que te había perdido para siempre. Fui a buscarte al aeropuerto, pero cuando llegué el avión acababa de despegar. Creí… creí…

– No subí al avión, ni siquiera entré en el aeropuerto… Te quiero Alejandra, estoy locamente enamorado de ti y no pienso perderte…

– Yo también te quiero Víctor, te quiero con toda mi alma, perdóname por ser tan cabezota y tan orgullosa…

– No hay nada que perdonar nena, los dos nos hemos equivocado… -Me abraza con fuerza y yo alzo mi cabeza para besarle.

¡Dios, cuanto echaba de menos esos labios, la suavidad de su lengua, sus abrazos…!

– Hay una cosa más que tengo que explicarte -dice separándose de mi-. Compré el ático cuando me di cuenta de que estaba enamorado de ti, en un principio lo había alquilado, pero cuando tuve claros mis sentimientos hacia ti lo compré porque quería tenerte cerca. No te lo dije porque era una sorpresa…

– Te amo Víctor, eso es lo único que importa, que nos amamos…

– Cásate conmigo Alejandra… -Lo miro atónita-. Sé que es muy pronto, y que no hace mucho que nos conocemos, pero sería el hombre más dichoso del mundo si aceptaras ser mi esposa…

– Si, si y mil veces si Víctor, me casaré contigo, porque eres el hombre más maravilloso que existe y porque mi vida sin ti, no tiene sentido…

Esa tarde, después de haber hecho el amor varias veces, después de acariciarnos, saborearnos y sentirnos, Víctor me hace la promesa más bonita del mundo…

¡TE AMARÉ SIEMPRE PRECIOSA…!

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6 comentarios en “¿QUE PUEDE PASAR? Cap.42

  1. Shayle Sayago

    😥 se acerca el fin. Y ahora? A quien espero para leer…en que invertire mi tiempo para distraerme muy diferente a lo que hago siempre…
    Gracias por estos meses en que dia a dia esperaba un nuevo capitulo…desde este pequeño rincón de Venezuela seguiré recordando estos momentos…

    • Hola Shayle pues si amiga la historia de Alex y Víctor llega a su fin, me alegra que te haya gustado su historia, si Dios quiere en breves empezaré con otra nueva que espero te guste tanto o más que esta.
      besazo!! 🙂

  2. Me alegro infinito de esta apasionada reconciliación!! Es el broche de oro o aún nos aguarda algún capítulo más? Tendré que esperar atenta :))

    Genial, como siempre, Virginia. Me ha encantado de principio a fín.

    Un beso!!

  3. Deb

    ¿Se acabó el libro? Me encanta enserio que me encanta es muy bueno. Y sólo espero ver un nuevo capítulo mis felicitaciones. No obstante espero mas capítulos de ser posible.

    • Hola Deb, pues si, el libro se acaba, aun queda el epílogo que publicaré en breve, hay otra nueva historia horneándose jeje espero que también te guste!!
      Gracias Besazo!! 🙂

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