¿QUE PUEDE PASAR? Cap.9

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Desde mi posición puedo observarlo sin ser vista, la piscina se ha ido llenando poco a poco y, delante de mi, hay una pareja que medio me tapa con su sombrilla, por eso puedo fisgonear a mis anchas. Lo que me extraña, es que si mi portento está trabajando no lleve un uniforme, en realidad está mucho mejor así, porque esos vaqueros le sientan de muerte. Me recuerda un poco al prota de 50 sombras de Grey, pero solo por el atuendo ¿Eh?, no por nada más, al menos que yo sepa.

Las chicas se acercan a hablarle, tendrán unos ventipocos años, más o menos la edad de mi portento, una de ellas, rubia con un cuerpazo impresionante coquetea descaradamente con él, le posa una mano en el hombro y él sonrie, esa sonrisa pícara que tanto me gusta y, que por lo visto, no solo me dedica a mi, eso me molesta.

¡ Oh mierda ! La pareja que me camuflaba empieza a cerrar la sombrilla, no hagáis eso, no lo hagáis… – pienso -, pero lo hacen, recogen y se van. Ahora quedo totalmente expuesta, ya no tengo quien me proteja para seguir con mi espionaje libremente. Saco un libro de mi bolsa y disimulo, quizá pueda echar una ojeada de vez en cuando para no quedar en evidencia. Sé que debo parecer patética, pero mira tu por donde me estoy divirtiendo de lo lindo.

Sigue un rato más hablando y riéndose con las chicas, y yo empiezo a mosquearme, sé que no me pertenece pero, no puedo evitar sentir ¿Qué? ¿Celos? ¡¡Imposible!! – Me revuelvo en mi tumbona incómoda -. Me molesta que les esté prestando tanta atención, si yo me dejo ver… ¿Me prestará a mi la mista atención? ¡¡Descubrámoslo!!

Dejo el libro en la tumbona y me pongo de pié, despacito me quito el pareo que llevo anudado en la cintura, lo dejo caer al suelo y, me encamino a las duchas para refrescarme. Como llevo puestas las gafas de sol, alzo la cabeza para no mojarme ni el pelo, ni la cara. El agua fría cae sobre mi cuerpo, me muevo a un lado y a otro para empaparme bien, disimuládamente le miro para ver si he captado su atención, para mi satisfacción así es, no solo me mira él, también las chicas lo hacen. ¡¡Objetivo conseguido!! Cierro el grifo y contoneándome regreso por el mismo camino. Sé que sigue mirándome, aunque no le vea noto el cosquilleo en la espalda, ese que solo me provoca su mirada. Me siento en la tumbona, me seco las manos con una toalla, cojo el libro y me lo planto delante de la cara para ocultar una sonrisa triunfal.

Espero un tiempo prudente para levantar la vista, pero cuando lo hago, él ya na no está. Dejo el libro aún lado y cierro los ojos, que rato más bueno he pasado, y que guapo estaba mi portento – suspiro -, estoy a punto de quedarme dormida, cuando una voz grave y profunda me susurra al oído:

– Lo que has hecho antes, ha sido muy, pero que muy sexy Alejandra, me has excitado muchísimo, pero eso tú ya te lo imaginas ¿verdad? – me quedo inmovil con la respiración entrecortada -, lo malo, es que el pase no era solo para mi, había muchos ojos puestos en ti… – se me seca la boca – ellas te envídian y ellos, te desean, al igual que yo.

– ¿De qué coño estás hablando? – digo a la defensiva.

– Ya sabes de que hablo, no te pega hacerte la tonta, de todos modos te refrescaré la memoría. Hablo de tu exibición en las duchas…

Me río a carcajadas, estoy nerviosa y creo que mi forma de actuar me delata. El me observa y me dedica una de esas sonrisas pícaras, levanta una mano, se acerca y me quita las gafas…

– Así mejor – me dice mirándome a los ojos -, nada de ocultarse trás unos cristales oscuros… ¿Estás de acuerdo Alejandra?

¡Dios! Susurra mi nombre de una manera que hace que mis entrañas palpiten…

¡Ostras mi nombre, tengo que saber quién le ha dicho mi nombre!

– Mira guapito de cara, no sé que insinúas ni que pretendes con ello, ¿Crées que porque he ido a refrescarme a la ducha me he exibido para ti? ¡JA! no puedes estar más equivocado, – me cruzo de brazos y sonrío – ¡tu ego es demasiado grande chaval! Por cierto… ¿Quién te dijo mi nombre?

Ahora el que se cruza de brazos es él, se pone en pie y me mira… De repente el muy cabrón empieza a escojonarse de risa. ¿Le ha hecho gracia? ¿Se está riendo de mi? Este no sabe con quien se la está jugando… Me levanto yo también y con las manos en jarras me planto delante suyo desafiándole con la mirada.

– ¿Guapito de cara? – alza una ceja – ¿Chaval? ¡Ay Alejandra… como me gustaría morder esa lengua tan venenosa que tienes… – da media vuelta para irse, pero antes dice… – Por cierto, tu buzón, él, fué quién me dijo tu nombre Alejandra Machado – y sin más, se da media vuelta y se va.

¡Mierda! ¡me apetece tirarme a la piscina y ahogarme! ¿Pero cómo narices no se me ocurrió lo del buzón de correos? ¡Mierda… mierda… mierda! Siento un bochorno tremendo, otra cagada más para añadir a la lista, a este paso será interminable.

A pesar de lo incómoda que me siento por mi cagada monumental, sonrío, ¡Me desea!, tengo que conseguir una cita con él, ¿pero como voy a hacerlo si mi comportamiento cuando estoy cerca suyo deja mucho que desear? mientras recojo mis cosas, cavilo la forma de conseguir esa ansíada cita. Tengo claro que debo ser yo la que tome la iniciativa, después de mi comportamiento, no es para menos.

Una vez en el vestíbulo, mientras espero el ascensor, tengo claro lo que voy a hacer, es la primera vez que haré algo así en mi vida, pero eso no me amilana. Ni corta ni perezosa voy a la oficina de mantenimiento y timbro. Espero durante lo que parece una eternidad, sé que hay alguien dentro, oigo murmullos y pasos, entonces… ¿Por qué no me abren la maldita puerta? Uf ¿Quién cojones me mandará a mi hacer las cosas en caliente? Tengo que empezar a reflexionar bien las cosas antes de hacerlas – me reprendo.

Entonces se abre la puerta, levanto la vista y para mi sorpresa no es mi portento el que está en ella, es un señor de unos cincuenta años, pelo entrecano y muy elegante vestido que me mira con sorpresa. ¿su jefe tal vez?

– Dis… culpe… – titubeo.

– ¿Si? – responde seco.

– Busco al chico que trabaja aqui…

El hombre enarca una ceja y, si antes me miraba con cara de sorpresa, pues ahora no sabría describirlo…

– ¿A quién?

– ¡Al chico de mantenimiento! – estoy empezando a perder la calma.

– ¿Al chico de mantenimiento?

¡Por el amor de dios! ¿Es qué hablo chino mandarín o qué?

– ¿Te refieres a victor? – me pregunta.

– Pues… en realidad no sé su nombre…

– Un momento… – me cierra la puerta en las narices.

Mientras espero, empiezo a replantearme mi audacia, ¿Qué estoy haciendo? debería marcharme… ¡Joder Alex, tú nunca has sido una cobarde! – me digo para darme ánimos – y allí me quedo esperando como una boba. Al fín se vuelve a abrir la puerta, y trás ella aparece mi portente ( Victor creo ), se cruza de brazos y me mira…

– ¡Vaya… vaya… vaya! ¿Mira a quién tenemos aquí? Creo recordar que te dije que estarías llamando a mi puerta y, ¡Aquí estas!

¡Capullo arrogante!

– ¡Si, si, si, muy listo tú! Escúchame ¿Vale?, Hoy estaré a las ocho en ¨ El Corsario Negro¨, ¿Sabes dónde queda? – asiente – Si te apetece podemos tomar algo…

– ¿Estás pidiéndome una cita?

– ¡No exactamente!

– Pués yo juraría que si, que me estás pidiendo una cita – sonríe burlon.

– ¡Piensa lo que quieras! – Le guiño un ojo y me voy cagando leches.

Una vez en el ascensor, al ser consciente de lo que he hecho empiezo a ponerme como la grana, creo que esto no va a salir bien, él no aparecerá y yo quedaré como una idiota. En cuanto pongo un pié en casa, saco el móvil de mi bolsa y les cuento por wuas a las chicas lo que acabo de hacer, necesito saber lo que ellas piensan al respecto. Estela aplaude mi decisión, y Carla me tranquiliza cuando me dice que ella estará allí con Jorge ( su follamigo ), y me hará compañía en la dulce o amarga espera. Me despido de ellas prometiéndoles mantenerlas informadas de todo, bueno, Carla estará presente y será la primera junto a mi en enterarse de lo que pase.

Me doy una ducha rápida y me meto en el vestidor, ahora el dilema es que voy a ponerme. Si voy demasiado arreglada, será evidente que para mi cuenta como una cita, asi que decido ponerme unos vaqueros ajustados, la camisa rosa palo de hombrera y la americána azul marino. Me recojo el pelo en una cola alta, me echo un poco de rimel y brillo a los labios, por último me calzo las bailarinas marino y me echo un vistazo al espejo. Si, me gusta lo que veo, un look informal y casual…

¿QUE PUEDE PASAR? Cap.8

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El domingo cuando me despierto paso de levantarme, me quedo tumbada en la cama mirando al techo y haciéndome una y otra vez las mismas preguntas. Por qué no deje que me invitara a una copa? Por qué fuí tan borde y reacioné así? Sé la respuesta, el miedo es el que no me deja avanzar, miedo a que me hagan daño, lo pasé fatal cuando Fer rompió conmigo, todavía estoy recomponiendo los pedazos que ese cabrón dejó esparcidos por el suelo, pero Carla tiene razón, tengo que vivir, no puedo quedarme dentro de mi burbuja de cristal para siempre, – suspiro – vuelvo a darle play al ipod y lo que son las casualidades de la vida, Marc Anthony me canta ( vivir mi vida ) será una señal?

Mi móvil parpadea varias veces, lo miro, es el grupo que tengo en el wuas con Estela y Carla, hablan de quedar para comer en un chiringuito de la playa, les digo que paso, no me apetece nada salir de casa, estoy muy agusto en la cama, además me pesa todo el cuerpo, una ya no está para tanto trote… en cuanto pienso eso se me vienen a la mente las imágenes en el baño de Bacana, uf me entran sofocos!! Nunca he sido una tía reprimida en el sexo, pero ayer descubrí que un orgasmo puede ser brutal, jamás había sentido con nadie lo que sentí con él. Supongo que ayudó el morbo de estar en un baño público, y tambien que llevara soñando varios días con él, no sé, la verdad es que disfruté como nunca y, he sido una estúpida al perder la opurtinidad de conocerlo mejor, – vuelvo a suspirar – ultimamente me paso la vida llorando y suspirando.

La madre naturaleza me obliga a levantarme para ir al baño, una vez allí, yo misma me acojono al ver mi imagen en el espejo. con estas ojeras y este careto pálido parezco el chico vampiro de crepúsculo… decido darme una ducha, mi aspecto no mejorará mucho, pero mi estado de ánimo igual si.

El resto del domingo lo paso tirada en el sofá viendo capítulos de mi serie favorita, ( sexo en nueva York ), la he visto tropecientas veces, pero es igual, no me canso de ella, quiero ser como Carrie Bradshaw, si, decididamente quiero ser como ella, adoro a esta mujer, es mi heroína!!

Sobre las nueve de la noche llamo a mis padres, no los veo todo lo que quisiera pero, hablo a menudo con ellos por teléfono. Mi padre es ingeniero naval y siempre trabajo aquí en el sur, conoció a mi madre, se enamoraron, se casaron y poco después nací yo. Desde que tengo uso de razón siempre escuche a mi padre decir que cuando se jubilara, quería pasar sus últimos años en su tierrina ( Asturias ), y allí están, viviendo en un chalecito muy mono a las afueras de Oviedo.

Mi madre coge el teléfono al segundo timbrazo, me cuenta que por allí todo va bien, que ya se empieza a notar un poco el calorcito del verano, que papa está en el bar jugando la partida con los amigotes y que ella esta esperando a Lola ( la vecina y su amiga ) pa ir a dar un paseito antes de la cena. Le cuento un poco como me ha ido la semana, por supuesto omitiendo mi vida amorosa, si mi madre supiera lo que su hija del alma hizo ayer en el baño de una discoteca… estoy totalmente segura que le daría un infarto.

– Alejandra hija, Vendrás este verano?

– Pues claro mama, este año tengo las vacaciones en agosto, tengo muchas ganas de veros!!

– Que alegría hija, tu padre se va a poner muy contento cuando se lo diga – me dice mi madre entusiamada – este año no harás uno de tus viajes?

– Supongo que si mama, aún no tengo decido a donde, me gustaría ir a Nueva york, pero no lo tengo claro.

– Irás al viaje tu sola?

Pongo los ojos en blanco cuando oigo la pregunta de mi madre, muy buena su táctica para saber si hay alguién nuevo en mi vida – sonrío.

– De momento si mama, iré sola – contesto.

– Está bien hija, Lola ya está aquí, temanda saludos y muchos besos.

– Vale mami, dale un besote gordo de mi parte, os echo mucho de menos, os quiero mama, muchos besos para ti y para papa!!

Cuelgo con un nudo en la garganta, ya hace cinco años que se fueron a Asturias, desde entonces los veo unas tres veces al año, siempre que mi trabajo me lo permite, los añoro tanto…

Voy a la cocina y me hago algo para cenar, no tengo mucha hambre pero, algo tendré que meter en el cuerpo. Una vez que termino preparo los uniformes para el trabajo, mañana a primera hora tengo una operación bastante complicada, una chica joven que tuvo un accidente doméstico y se quemo la cara, pobrecilla… solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta. Por muchas cirugías que una haga, siempre es un dolor ver lo que la gente sufre, y pensar la cantidad de personas que lo hacen por placer… yo no me metería en un quirófano por voluntad propia ni de coña, aunque tambien tengo que reconocer que si no fuera por toda esa gente, yo no viviría tan bien.

Cuando ya tengo todo listo me acuesto y, estoy tan cansada que en cuestión de minutos me quedo dormida.

Suena el despertador a las seis y media de la mañana y, antes de poner un pié fuera de la cama me digo a mi misma que hoy, será el primer día de una nueva etapa en mi vida, como dice Marc Anthony en su canción… voy a reir, voy a gozar, vivir mi vida, lalalala!!

El día me pasa volando, entre la operación que se alargo un poco más de lo devido, las curas y la consulta, apenas he tenido tiempo a respirar. Llego a la urbanización alrededor de las siete de la tarde, aparco mi coche ( un honda civic sport de color negro ) en mi plaza del aparcamiento subterráneo y, paso de subir en ascensor hasta el ático, decido subir por la escalera y hacerme la encontradiza con mi portento del sexo, pero el susodicho no aparece por ningún lado. Mi gozo en un pozo, tal vez mañana…

El martes más de lo mismo, un montón de trabajo en la clínica, papeleo atrasado por archivar, etc… etc… total que cuando quiero salir de allí son más de las ocho de la tarde, miro el móvil y tengo wuas en el grupo de las chicas, las leo y veo que han quedado en ” La Goleta “, un chiringuito que está junto a la playa Rio del Real, sin pensármelo dos veces allí me planto, las veo en la terraza con sendas jarras de cerveza en la mano y escojonándose de risa, en cuanto me ven empiezan a aplaudir emocionadas.

– ¡ Alex que bien que hayas venido ! – me dicen las dos al unísono.

– Alguien tendrá que controlaros ¿no? – les hago burla – ¿ Qué tal el día chicas ?

– Muy bien – dice Estela – yo he estado toda la tarde con Jared en la playa, – pone cara de enamorada – me tiene loquita el americano…

– Tú ya estas loquita de serie nena, – le suelta Carla, y las tres nos echamos a reír.

Charlamos un buen rato, supongo que Carla ya le habrá contado a Estela lo del sábado, aún así ninguna saca el tema a relucir, cosa que agradezco, hablamos de nuestros trabajos, del enamoramiento de Estela, y sin darnos cuentas se nos echa encima la hora de la cena. Decidimos picar algo allí mismo, pedimos una ración de pescadito frito, brochetas de rape con gambas y otra jarra XL de cerveza.

Hay que ver lo bien que sientan estos momentos con las amigas, de charla… de risas… desconectando por un momento del mundo real, no lo cambiaría por nada del mundo. Cuando nos despedimos, me duelen las mandíbulas de tanto reir, sin duda alguna, tengo las mejores amigas del universo.

El miércoles y el jueves son días más relajados en la clínica, así que salgo del trabajo a una hora razonable. Desde el lunes cuando llego a la urbanización hago siempre lo mismo, aparco el cohe y subo andando por las escaleras, pero nada de nada, mi portento del sexo sigue sin aparecer, talmente parece que se lo haya tragado la tierra. Empiezo a preguntarme si no habrá dejado el empleo, es muy raro que en toda la semana no lo haya visto por ahí atravesado, antes de nuestro episidio sexual me lo encontraba cado dos por tres, y ahora que quiero verlo, nanai de la china.

Los viernes siempre tenemos una reunión a primera hora en la clínica, para cuadrar horarios de operaciones, tramitar altas… cuando llego a la sala de reuniones, Marco ya está allí, él, es el cirujano jefe y dueño de la clínica ( está rebueno, pero casado ), me dice que en cuanto terminemos me pase por su despacho, quiere comentarme algo. Supongo que tendrá que ver con algún paciente conocido, querrá explicarme el protocolo a seguir y todas esas gilipolleces que este tipo de gente exige. Cuando salgo de su despacho, lo hago con una carpeta llena de papeles y la cabeza loca de escuchar tantas tonterías de estos famosillos tan excéntricos. La paciente en custión es bastante conocida, asi que estará instalada en el bloque A, donde en lugar de habitaciones tenemos suites.

Esa tarde después de comer, como hace un día espectacular, bajo a la piscina de la urbanización. Planto mi pandero en una tumbona, saco mi ipod, me pongo las gafas de sol y me relajo… Poco tiempo después de estar allí tumbada, veo a un grupo de chicas que antes estaban la mar de tranquilas haciéndose fotos con sus móviles, y que en cambio ahora se pasean de un lado a otro con esa risa floja tan típica… me hace gracia, a mi me pasa lo mismo cuando tengo cerca a mi portento… ¿Será que vuelvo a la edad del pavo? – sonrio -. Entonces veo la causa de tal azoramiento por parte de las jovenes, veo sus piernas largas enfundadas en unos vaqueros gastados, su abdomen marcado con esa camiseta negra ajustada y, esa cara… ¡ Ay señor esa cara, que bueno está el jodio!!, no me extraña que las chicas se pongan tontas, con mi edad yo también lo estoy, no es para menos, viendo al especimen que tengo en frente… Por fin te dejas ver… – digo para mis adentros.

QUE PUEDE PASAR? Cap.7

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Llegamos a la urbanización, Carla paga al taxista y las dos nos bajamos sin mediar palabra, simplemente caminamos en silencio cogidas de la mano, una vez en casa yo, me voy a mi cuarto y me pongo cómoda, oigo a mi amiga pululando por la cocina, qué estará haciendo?

cuando voy al salón, ya con el pijama puesto y la cara lavada me encuentro a mi amiga sentada en el sofá con dos infusiones bien calentitas esperándome, me mira y no dice nada, simplemente espera a que sea yo la que tome la iniciativa, y lo hago, empiezo a hablar y le cuento todo lo acontecido este día, que él es el hombre que perturba mis sueños, que me ha visto desnuda mientras hablaba con ella por teléfono, el encuentro en el vestíbulo cuando estaba con Estela y por último y lo más importante lo que sucedió en el baño de la discoteca. Ella no dice nada, la he dejado alucina con lo del polvo, abre y cierra la boca como un pez, no sé si reírme o echarme a llorar, opto por no hacer ninguna de las dos cosas pero, me muero por saber lo que piensa y, por fin habla…

– Uff Alex me has dejado bocas!! Lo del baño no me lo esperaba para nada, y más viniendo de ti – sonrie – me alegro de que te hayas soltado la melena y te hayas dejado llevar!!

– Pero que dices Carla?

– Pues lo que oyes chica, quien te iba a decir a ti que hoy echarías el polvo de tu vida en un baño? – la muy capulla se estalla de risa -.

– Si pero…

– Nada de peros Alex!! Qué problema hay? estás soltera, eres preciosa, el tío está de muerte y te gusta el sexo…

– Si pero despues de eso el salio sin siquiera…

– Para el carro Alex!! – me corta mi amiga – él estaba fuera esperándote cierto? – asiento – quería tomar una copa contigo y la que has pasado has sido tú!! – vuelvo a asentir – entonces?

No sé que decir…

– Te conozco muy bien Alex… tu conciencia se despertó por lo que acababas de hacer y, no verle allí te vino de perlas para dejar salir a flote tu cabreo, ni siquiera le diste la oportunidad de explicarte porque estaba esperándote fuera, quizás alguién entró al baño y, para no ponerte en una situación incómada decidió salir, lo has pensado?

– Pues no, no lo había pensado, sólo quería largarme de allí y… La he cagado verdad?

– Si amiga… tú y tu genio de mil demonios la habéis cagado!!

– Joder que estúpida soy!!

– Qué vas a hacer al respecto? – me pregunta.

– Nada, es mejor dejar las cosas como están, no puede salir nada bueno de esto, es mucho más joven que yo…

– Joder tía no te entiendo!! – me espeta Carla mosqueada -. El tío está cañón, te pone como una moto, por lo que me has contado es un portento del sexo… si dejas pasar esta oportunidad de disfrutar, de divertirte, de vivir Alex, de vivir… – me repite contundente – es que eres tonta del culo!! Déjate de gilipolleces y vive coño, olvídate de apariencias, de edades, del que dirán y vive de una puta vez!!

Vaya… no me esperaba esta explosión verbal por parte de mi amiga…

– Crees que yo no vivo? Qué no disfruto de la vida? – le pregunto.

– Vamos Alex… sabes a que me refiero, nunca haces nada por impulso, piensas las cosas demasiado, siempre preocupada por el que dirán, tenías tu vida programada y, por suerte para ti amiga desde que la relación con Fernando se termino ( gracias a Dios ) , tienes la oprtunidad de cambiarlo todo, de empezar de cero, de disfrutar de la vida como nunca antes lo habías hecho!! Me sigues?

– Crees que soy mala persona por ser asi? – me pongo a la defensiva.

– Yo no he dicho eso Alex…

– No con esas palabras!! – Digo cabreada…

– No vayas por ahí Alejandra!! – Uau ahora si que se parece a mi madre, ha dicho mi nombre completo – sabes perféctamente que esas palabras no han salido de mi boca!! No te gusta lo que te digo? Pues te jodes!! Creo que el ser tu amiga me da derecho a decirte lo que pienso, así es la amistad, para lo bueno y para lo malo.

– Carla…

– Ni Carla ni leches!! – Uf creo que he despertado a la bestia – Estás cabreada porque la has cagado, y como no te gusta lo que te he dicho porque no te doy la razón, ahora quieres pagar el pato conmigo!! Pues sabes que te digo? Me largo!! Me voy a mi casa a descansar y a dormir, ahí te quedas tú solita con tus movidas!!

Coge sus cosas y camina hacia la puerta, que facilidad tengo para meter la pata, no se merece que pague mis cagadas con ella, tiene toda la razón del mundo, ella es mi amiga incondicional, siempre apoyándome en todo, mi paño de lágrimas y voy yo y meto la pata hasta el fondo, no puede dejar que se marche así, tengo que solucionar esto…

– Carla espera por favor… perdóname vale? No sé que mierda me pasa, como siempre tienes razón en todo… – las lágrimas vuelven a resbalar por mis mejillas, ella al verme tan arrepentida y llorando, viene hacia mi y me abraza -. Lo siento mucho, por favor perdóname… – le imploro.

– Tranquila Alex, ya está olvidado – me mira – deja de llorar, vete a la cama e intenta descansar.

– Vale. Pero me perdonas? – la miro con cara de cordero degollado…

– No hay nada que perdonar…

vuelve a abrazarme, pero esta vez es un abrazo de esos que dura más de la cuenta, como los que dan las madres, esos con los que te sientes segura y protejida, suspiro hondo, quiero a mi amiga, la quiero muchísimo de veras y, me he portado fatal con ella hace un momento, me siento mal, muy mal…

– Te quiero muchísimo Carla!!

– Y yo a ti loca!! Mañana te llamo y hablamos vale? – asiento, me dan un beso y se va.

Apago la luz del salón y me voy a mi cuarto, no creo que pueda pegar ojo asi que cojo mi ipod, me pongo los cascos y me meto en la cama. David Bisbal me canta al oido su último tema ( culpable ) y así es como me siento yo, culpable… culpable… culpable, por dejarme llevar por mi mal genio, por no saber frenar mi lengua a tiempo, por hacerle daño a mi amiga, por tantas cosas… El sabor salado de mis lágrimas llega a mis labios, estoy tan cansada… los párpados me pensan una barbaridad, mórfeo llega para acunarme en sus brazos, y yo me dejo…